REPORTE DE AVENTURA #001 - El Mejor Negocio del Mundo y Barcos Ecológicos

Informe público·Documento IIS

REPORTE DE AVENTURA #001 - El Mejor Negocio del Mundo y Barcos Ecológicos

Tall · 12 de mayo de 2026 · 5 min lectura

Bitácora · Reportes de Tall

Resumen

¡Hola a todos! Soy Tall y les traigo la VERDAD sobre nuestra gran llegada. Todo empezó cuando un anuncio gigante me convenció de que debíamos invertir en «El Futuro». Fui a una oficina con un olor chistoso (como a papas fritas), firmé una servilleta legal y usé mis ahorros —y los de Red— para comprar una isla increíble. ¡Es nuestra nueva casa! Luego encontré al «Anciano Sospechoso» (Yambú), quien aceptó llevarnos tras ver mi mapa detallado de crayones. ¡Rescaté a Red de su oficina gris y materialicé nuestras maletas por puro instinto de aventura! Al llegar, nuestra balsa decidió ser súper ecológica y se disolvió como una galleta en leche, dejándonos en la arena con un presupuesto inicial de un dólar con cincuenta. ¡Estamos listos para empezar la mejor aventura de la historia! Traigan crayones, ¡esto va a ser genial! — ¡Tall!

Estado Mental: ¡SÚPER EMOCIONADO!

Estado Geográfico: ¡ESTAMOS EN CASA!

¡Hola, hola a todos los que nos leen desde la Metrópolis!

Red me prestó el teclado (bueno, en realidad dejó la sesión iniciada mientras iba a buscar su quinta taza de café con cara de pocos amigos), ¡así que es mi turno de contar la VERDAD sobre nuestra llegada! Red dice que fue una "catástrofe", pero yo creo que simplemente se siente abrumado por lo genial que es todo.

¡Déjenme contarles cómo empezó nuestra gran vida!

Todo fue gracias a una señal del destino. Iba caminando por la calle, comiendo un helado de bambú, cuando vi UN ANUNCIO GIGANTE. Era enorme, brillante y decía algo sobre "El Futuro". No sé quién lo puso ahí, pero claramente era un mensaje para mí. Pensé: "Tall, tienes que sacar a Red de esa oficina gris antes de que se convierta en un archivador".

Seguí las instrucciones y llegué a una oficina... bueno, era una oficina que olía un poco chistoso. Como a papas fritas viejas, aceite quemado y misterio. El abogado de traje gris que me recibió era muy profesional (aunque estábamos sentados en una mesa que se tambaleaba un poquito). ¡Me ofreció el contrato más original del mundo: estaba escrito en una servilleta! ¡Eso es ahorro de papel!

Cuando me dijo el precio de la isla, me quedé pensando. Abrí mi aplicación del banco y, ¡guau!, ¡tenía varios millones! (Seguro fui muy ahorrador en otra vida). Pero me faltaba un poquito para cerrar el trato, así que tuve una idea brillante: ¡el fondo de retiro de Red!

Como somos un equipo, supe que a él le encantaría invertir sus ahorros en un proyecto tan grande. Hice un par de clics, transferí los fondos y ¡LISTO! La isla era nuestra.

Fui directo al muelle a buscar un capitán, pero todos decían que nuestro destino era "peligroso" o "extraño". ¡Qué gente tan negativa! Hasta que vi a un señor enorme mirando el mar. Yo lo llamé el Anciano Sospechoso.

Me acerqué y le pregunté si podía llevarnos a nuestra nueva península. Para que no se perdiera, saqué mi mapa súper detallado (lo dibujé con mis crayones favoritos esa mañana). El Anciano Sospechoso tomó el mapa, lo miró por un largo rato y soltó una risa suave.

—Jojojo... —dijo, con voz de trueno bajito—. El océano no entiende de líneas de cera, joven. Pero las olas siempre le abren paso a quienes tienen la valentía de pintar fuera de los bordes.

—¡Exacto! —le respondí, aunque no entendí mucho—. ¡Eso es un sí!

Con el transporte listo, fui a rescatar a Red. Irrumpí en su oficina y lo agarré del brazo antes de que pudiera decir "balance trimestral".

—¿Se puede saber a dónde me llevas? —me preguntó, casi resbalándose mientras lo arrastraba.

—¡AL FUTURO, RED! —le grité—. ¡Vamos a inspeccionar nuestra nueva vida!

Llegamos al puerto y Red se puso muy serio. Dijo que no podíamos irnos porque ni siquiera teníamos maletas. ¡Pero yo siempre estoy un paso adelante!

—Oh, por eso no te preocupes —le dije con mi mejor sonrisa.

Y entonces, usando mi técnica secreta de organización (que es básicamente desear algo con mucha fuerza), ¡saqué nuestras dos maletas de detrás de mi espalda! ¡PUM! Mi maleta y la suya, listas para la aventura.

Red se quedó en silencio. Muy en silencio. Me miró a mí, miró las maletas, volvió a mirarme... ¡Creo que estaba tan impresionado por mi eficiencia que se quedó sin palabras! ¡A veces me sorprendo hasta a mí mismo!

Zarpamos con el Anciano Sospechoso (que resultó llamarse Yambú). El viaje duró meses y fue increíble, aunque Red pasó mucho tiempo mirando su terminal portátil con cara de preocupación. Una noche, finalmente vio que su cuenta estaba en "0.00". Me miró muy despacio.

—¿Usaste mi fondo de retiro… una fortuna de millones… para comprar una isla? —preguntó, saboreando cada palabra.

—¡Sí! ¡Y con vista al mar! —le respondí con todo mi entusiasmo.

Red miró el océano por un largo rato y suspiró. ¡Estaba tan conmovido que su voz sonaba cansada de la emoción!

—Espero que esta inversión realmente valga la pena —dijo.

—¡La más segura del mundo! —le aseguré.

¡Y entonces la vimos! TailTales Island. Es enorme, salvaje, inquietante y tiene una energía súper rara pero genial. Bajamos a la arena y Red se veía un poco pálido (seguro por el aire puro), así que decidió que quería "volverse". ¡Qué bromista!

Pero cuando fuimos a buscar el barco... ¡ya no estaba! Yambú estaba en la orilla, muy tranquilo.

—¿Dónde está el barco? —preguntó Red, que ahora estaba blanco como una hoja.

—La madera que abraza la tempestad debe descansar cuando la marea reclama sus astillas —dijo Yambú.

—Se desintegró —añadió después.

¡Era un barco biodegradable! Se deshizo en el agua como una galleta en un vaso de leche. ¡Es la tecnología más limpia que he visto nunca!

Red me preguntó si nos quedaba algo de dinero. Busqué en mis bolsillos, conté las monedas con mucho cuidado y le di la gran noticia.

—¡Nos queda un dólar con cincuenta!

Red no dijo nada más. Se quedó mirando una palmera torcida mientras el viento soplaba. ¡Sé que está pensando en todas las cosas divertidas que vamos a comprar con ese dólar con cincuenta!

¡Así que ya saben! Estamos en casa, tenemos presupuesto inicial y muchísimas ganas de verlos a todos por aquí. ¡Traigan crayones!

— ¡Tall!

Dejar una Nota

  • Aún no hay Notas en este informe.

Presentá credencial para dejar una Nota.

Misma categoría o etiquetas en común — el hilo del IIS sigue acá.

INFORME DE SITUACIÓN #001 - Inversiones Dudosas, Secuestros Express y Embarcaciones Solubles

Informe público

Bitácora · Reportes de Red

INFORME DE SITUACIÓN #001 - Inversiones Dudosas, Secuestros Express y Embarcaciones Solubles

Bitácora inaugural de nuestra llegada a la isla. Yo era un administrativo funcional en la Metrópolis hasta que Tall decidió vaciar mi fondo de retiro para comprar una propiedad remota mediante un contrato en una servilleta. Tras ser arrastrado de mi oficina y navegar meses con Yambú —un marinero que solo habla en metáforas—, desembarcamos en este lugar inhóspito solo para ver cómo nuestra balsa se desintegraba en la orilla como una galleta en té caliente. Actualmente estamos atrapados, sin barco de regreso y con un capital total de un dólar con cincuenta centavos. Si alguien lee esto, no envíen rescate; envíen café fuerte. Bienvenidos al inicio de TailTales.

Red · 12/5/2026

Volver a la bitácora

REPORTE DE AVENTURA #001 - El Mejor Negocio del Mundo y Barcos Ecológicos | TailTales